Experiencia Ironman 2007

Abril 2, 2013
Publicado en Aprendizaje, Autosuperación, General, Principios

27 de Mayo del 2007.
19 horas 38 minutos.

“Atleta 1005, Francisco Chaves del Valle de Argentina!”, dijo el Locutor.
Crucé la meta.
Objetivo mas que soñado y planificado.
Me tatué una sonrisa que todavía llevo.
Por la carrera y la energía que sigo teniendo.

Camino de ida:
Ruta de Paysandú a Rivera (Uruguay). Manejando y haciendo una vez mas un chequeo mental de las cosas para la carrera, ahí mismo se me cruza el traje de neoprene colgado en su triangular percha de madera en la entrada de casa. Y si volvemos?? Ahí se me cruzó “Luis”por la cabeza, que viajaba el Sábado.
No todo estaba perdido…

Brasil, fiesta. Energía. Se respira, la siento. Vamos a comer afuera y a dormir. Una vez mas me voy a dormir soñando con la carrera…
La sucesión de Playa – Kit de la carrera– Cena de carbohidratos – Samba – Risas – Ultima noche.
Otra vez soñé con la carrera.
Preparé lo que tenía que llevar la mañana de la carrera y dejé preparada toda la comida que iba a poner en la bici. Ultima noche. Dormí como un bebé.

“Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad”

Sonó el despertador que puso Martin a las 4:15 AM;
“No me arrepientooo…de haber venido hasta acá”, rezan los Jóvenes Pordioseros.
Desayunamos, preparamos la comida, agarramos todo y nos fuimos para el club donde todo iba a suceder.
No estaba nervioso. Inflé un poco mas la bicicleta, puse la comida y pegué en el acople una lista de frases que sabía que iba a necesitar si la cabeza me jugaba una mala pasada.
Frases mandadas por personas que iban a estar conmigo en toda la carrera.
Pasaba el tiempo y las 7 de la mañana se acercaban, me fui a cambiar, lo busqué a Martín y al resto de los chicos y me fui a la playa. Me daba cuenta que no estaba nervioso y concentrado.

“Para obtener éxito en el mundo, hay que parecer loco y ser sabio”

Tenía 17 horas para llegar.
Mi objetivo era tardar menos de 14 horas.
En mi primer Ironman, el objetivo era llegar. Siempre hay otro para mejorar tiempos.
Saludé a Cesar, mi entrenador antes de la largada y me ubiqué sobre la derecha para evitar los golpes del principio del agua.
Largada….sabía que iba a estar compitiendo hasta la noche y no me importó. Empecé a nadar. Empecé a soñar. Primeras imágenes que flotaron por mi mente fueron la Popa, el Vasco y Sata, después vinieron el resto de los chicos.
Nadé 1,9k iniciales y no me quise fijar cuanto tiempo iba, volví a entrar al agua y nadé los siguientes 1,9k. Salgo del agua, paso por debajo del arco, 1 hora 20 minutos, entro a la carpa de transición y me dan mi bolsa, me cambio y me voy a buscar la bici.
Comenzaban los 180k,
Eran 2 vueltas de 90k en los que se llegaban al centro de Florianópolis. Empecé a pedalear y me propuse solamente fijarme en la cadencia (Rpm), en comer cada 25/30´ y en hidratarme como me había recomendado lili.

“No olvides las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario”

Me sorprendí de lo cómodo que me sentí. Le daba y le daba y me sentía bien. Empecé a pasar bicicletas y comenzaron a aparecer las primeras subidas…y me salieron las alas.
Me di cuenta que en esta carrera me iban a caer las fichas de todos los entrenamientos, los sacrificios, las elecciones que tuve que tomar y las noches de descanso; los días que corrí con lluvia y que pedalié pudiendo hacer otros programas, y las alas no se guardaron…
Me di cuenta que llegar era un formalismo, porque ya estaba orgulloso de estar ahí. Compartiendo esto con mi gente.
Por la autopista iba viendo a la familia de Pato que iba recorriendo el circuito en auto.
Que frío que hacía cuando nos acercabamos a floripa empezaba a caer una llovizna y había algo de viento, pero mi lugar era ese.
Solo en un momento de la bici, se me cruzó por la cabeza “y si no llego?” Y me imaginé dando explicaciones en BsAs.
Ahí me grité:
“Flaco, no tenés que darle explicaciones a nadie, esta es TU vida”.
Mi cabeza no podía aflojar.

“La vida no tiene sentido, hay que darselo”

90 km hechos, gritos de gente conocida y otra vez el circuito, al costado de la autopista había muchos chicos pidiendo la caramagnola vacía (Garrafinha!!!) y seguía sintiendome bien, cada tanto releía las frases como para que no haya dudas que tenía que estar ahí. Que si en un momento me sentía en las cenizas, me iba a poder convertir en un ave fénix. Y volaba y volaba.
Termino los 180 k y recién ahí me fijo el reloj, 7 horas 20 minutos en el total. No lo podía creer!
Hice la transición, me puse mucha vaselina en los pies, elongé y me fui….solo faltaba una Maratón! 42k para llegar a mi objetivo. El único problema y que tenia claro era que la corrida era el déficit ya que nunca había corrido 42k. Empiezo a correr y de atrás escucho, vas a correr a este ritmo? Puedo correr con vos? Y daaaale.

“The choices we make, not the chances we take, determine our destiny”

Agustin, de Viedma, también debutaba en la distancia pero con mas experiencia en tria. Charlamos algo durante los 21 primeros km y nos fuimos dando aliento cuando otro aflojaba. El circuito era de una vuelta larga (21k) desde Jureré hasta Canasvieiras y 2 vueltas de 10,5k. Mucha gente alentando (Alentaban por el nombre, porque estaba en el número)
Hubo muchas subidas “come piernas” pero terminamos los 21k en 2 horas 05´, ahí empecé a sentir el cansancio de piernas y comimos un mini sándwich de jamón crudo para meter sodio en el cuerpo. Quedaban 21 k mas y habían pasado 9 horas casi 40´ no lo podía creer.
Agustín me venía hablando de bajar las 12 horas. Le dije que si podía ir mas rápido que lo haga, yo no podía.
Y se fue.
Ahí empezó mi carrera personal, en silencio y pensando. Sacando conclusiones, recordando y proyectando.
Era un hecho que iba a llegar. Nada ni nadie me iba a sacar esa sensación de cruzar la línea.
Termino los siguientes 10,5k me faltaban 10,5k + 2 piernas, pero tenía un corazón ASI de grande. Volví a confirmar que no había formar de abandonar (No quería ser un caballo que muera potro sin galopar).
Caminé un poco porque no podía con mi vida, volví a trotar y pasé por el puesto de Special needs.
Agarré una remera porque la temperatura ya estaba en 11° y el frío se sentía. Cada vez que pasaba por un puesto de hidratación paraba a tomar gatorade y a seguir.
Ya había menos gente por la calle, pero de vez en cuando sorprendían grupos de percusionistas alentando a la gente.

Ultima recta. Ya estaba, una terrible maratón. Tenía 2 macetas duras como piernas, pero me daba lo mismo.

“Stay Hungry, Stay Foolish”

Seguí trotando, me venía pasando gente. Y llego a la alfombra roja. Abro mis brazos y empecé a planear. Escucho a Martín con su:
“VAMOS NENEEE”
Felicidad total.

Ahí me encuentro a Cesar y me fui a poner un suero y unos merecidos masajes para acelerar la recuperación. Es muy difícil poner en palabras las cosas que sentí en la carrera, realmente es muy difícil, porque es una carrera que se corre con la cabeza y el corazón. Es una carrera mágica que saca todo lo que sos. Lo bueno y lo malo.
Martín, gracias por estar ahí en todo sentido.
Gracias a Multimar por el apoyo.
Gracias a mi familia, a mis amigos y a todas las personas que hacen que hoy esté escribiendo esto.
Porque solo no puedo y necesito de todos ustedes.

27 de Mayo del 2007. 12 horas 38 minutos, 26 segundos de carrera

“Atleta 1005, Francisco Chaves del Valle de argentina!”, dijo el Locutor.
Quien tiene un porque, soporta cualquier como, me susurró Nietzche.

5 años mas tarde viví esta experiencia.
Click en: Ironman 2012

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