Ironman: el desafío físico y mental que eligen los ejecutivos (Nota Ambito)

Diciembre 29, 2018
Publicado en Aprendizaje, Autosuperación, General, Tendencia

Interesante nota

(tiene algunos errores como por ejemplo que las bicicletas, en promedio valen USD 10.000).

En el 2007, al estar en la linea de largada del  Ironman Florianopolis, tuve una revelación.

Fue el punto de partida de querer buscar la forma de ayudar a los demás a encontrarle sentido a la vida, al esfuerzo, al valor de los momentos.

Asi nació Management Humano.

Un proceso individual y de grupos, para buscar las mejores versiones en cuanto a la satisfacción personal y la armonía de grupo.

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Ironman: el desafío físico y mental que eligen los ejecutivos (Nota Ambito 26/12/18)

Su nombre lo dice todo. El Ironman, que traducido significa “hombre de acero”, es una competencia que exige el cuerpo, pero también el espíritu. Se necesita tiempo, esfuerzo, compromiso, constancia y disciplina, para recorrer la prueba que incluye 3,86 kilómetros de nado, 180 de bicicleta y una maratón de 42,2 kilómetros. Se trata de un desafío personal, de superación, y por eso no extraña que sean cada vez más los altos ejecutivos de  empresas que se vuelcan a esa aventura.
“Compito en Ironman hace unos 9 años y desde el día uno vi un camino muy ligado entre lo empresarial y lo deportivo. Cuando empezás a hacer similitudes, cualquier ejecutivo tiene múltiples tareas, múltiples problemas y múltiples habilidades que necesita desarrollar en su carrera. Es un deporte que necesita mucho esfuerzo, mucha dedicación, y es lo mismo que pasa en la empresa”, cuenta Miguel Caraguti, managing director de PageGroup.La marca Ironman es reconocida en todo el mundo. No por nada su logo es el tercer tatuaje que más se hacen los estadounidenses. Tienen diversas competencias en varios puntos del planeta, con un mundial en Hawái, al que sólo clasifican los mejores. En la Argentina hay tres: dos medio en Buenos Aires y Bariloche, y uno full en Mar del Plata, el más importante en América Latina.

Correrlo no es para cualquiera. Quienes lo hacen entrenan casi todos los días de la semana, entre 3 y 5 horas, y se preparan al menos uno o dos años antes. La inscripción cuesta unos u$s800, más el costo de viajar y alojarse, y la bicicleta que se utiliza cuesta en promedio unos u$s10.000. El promedio de tiempo de carrera es entre 11 y 12 horas, con un mínimo de 8 para los ganadores y un máximo de 17. Es decir, no es sólo esfuerzo y dedicación; es también tiempo y dinero. Pero sobre todo convicción y deseos de superación.

“Suelen ser líderes, personas independientes o de un alto rango en empresas, que tienen un perfil de autosuperación permanente. Están siempre desafiando sus propios límites. Una persona que está acostumbrada a sentarse en un escritorio y escuchar órdenes todo el día no es el perfil de quien corre el Ironman”, explica Mariano Patrone, presidente de Event Live, la compañía que trajo la marca a la Argentina. Él empezó primero por el running y luego -según sus propias palabras- “evolucionó” hacia esta exigente competencia que logró traer al país.

Cristian Cáceres es entrenador, y uno de los líderes de Mística Team, de Lomas de Zamora. Además de competir en reiteradas oportunidades -de hecho completó la prueba que se corrió el pasado 2 de diciembre en Mar del Plata- trabaja con varios ejecutivos de empresas que se sumaron a esta movida. “Entreno gente que lo toma como una instancia más de seguridad, como motivación, que se refleja después en el trabajo. Ironman refleja un desafío personal. No es sólo un cuerpo que está preparado para la carrera. Tenés que tener equilibrio en un montón de aspectos, familiar, afectivo, laboral, y psicológico. El ejecutivo lo ve como un desafío que lo potencia y le da confianza”, sostiene. Santiago Gilges, socio fundador de Arcana Comunicación, cuenta su experiencia: “El entrenar para esto te exige mucha organización. Para poder hacer esto lo tenés que trasladar todos los días. Me obligó a ser mucho más organizado, a planificar con más tiempo. Cuando te las planteás pensás que es un imposible, y después te das cuenta de que se puede. Es parte de un proceso y ser constante. La única clave es la constancia, y eso lo podés aplicar al ámbito laboral y a cualquier ámbito de la vida”.

MENTALIDAD

Más allá de la preparación física, competir en el Ironman requiere de un importante entrenamiento mental, de concentración y dedicación. Por eso quienes lo hacen no dejan de vincularlo con las habilidades que se necesitan en cargos directivos. Y de hecho, hay una relación directa entre ambas cosas. La personalidad de los ejecutivos de superación permanente es parte de la motivación necesaria para encarar la prueba, mientras que el placer de la preparación y de la competición retroalimentan esa forma de encarar los negocios. Se trata de un círculo virtuoso.

Pero también tiene mucho de introspección. Caraguti afirma: “Es un deporte donde vas muy solo y vas tomando decisiones, si comés, si tomás o si acelerás. Y eso le pasa al ejecutivo, que a medida que va escalando va estando más solo en la toma de decisiones”. Patrone añade que “en una carrera tan larga pasás por todos los estados de ánimo y si no tenés la cabeza para superarlo, te quedás”.

Pilar Lozano es CEO de Coris, empresa aseguradora de viajes, y se sumó a competir luego de haber patrocinado un evento y quedar “alucinada con la sensación de los finishers”. “Ese día dije: yo tengo que poder hacer esto, este desafío es para mí. Y la semana siguiente ya estaba entrenando”, recuerda. Luego vino la parte psicológica de la preparación: “Busqué grupos de entrenamiento y tuve la suerte de encontrar a Abayuba, un ícono humano de este deporte. Él me hizo llorar todo lo que tenía que llorar para entender de qué se trataba esto”.

Como entrenador, Cáceres refuerza la importancia de la mentalidad. “Durante la carrera y la preparación pasás por todos los estados de ánimo que se te puedan ocurrir: te sentís una piltrafa, el peor del mundo, te sentís un groso, que nada te puede detener, te sentís alegre, triste. Son etapas muy largas, donde tu mente se va por caminos insospechados que no podés manejar. Si no tenés una pequeña estabilidad, quizás no te da la cabeza. Lo que más resalta Ironman es la superación, la batalla contra uno mismo”, asegura.

DÍA A DÍA

Las enseñanzas que dejan la preparación y la competencia pueden trasladarse a la gestión diaria en las empresas. Por caso, Caraguti traza varios paralelismos entre el Ironman y los CEO. “En ambos casos se tiene que estar decidido cuando se trabaja en un proyecto, cuánta energía se va a poner. Tenés que tener un objetivo que te mueva a vos para correr un Ironman, y lo mismo debería pasar en las empresas. Tenés ejecutivos motivados y otros que no. Pero un ejecutivo motivado es uno que trabaja por un sueño, por alcanzar determinado nivel. Necesitás poner mucho esfuerzo para poder capitalizarlo”, considera. Y agrega: “Prepararse para un Ironman lleva un año y hay que armarse un plan en el que vas metiendo el entrenamiento y carreras más cortas. El plan para el ejecutivo es lo mismo, en el sentido de que se pone distintos objetivos para el año, y para los próximos dos, tres o cinco años. También tenés que estar actualizado para correr sobre las novedades que hay en cuestiones como tecnología, técnicas de entrenamiento, nuevos calzados, o bicicletas, planes de alimentación. Y en la empresa pasa algo parecido. Tenés que estar al tanto de lo que es tu producto, tu competencia”. Además, el ejecutivo de PageGroup comenta que lleva su experiencia en el entrenamiento cuando se reúne con sus equipos de trabajo: “Yo lo uso mucho este tema en las reuniones de directorio. Les digo ‘ustedes quieren correr un Ironman, pero no quieren entrenar’. Entonces no te pongas un objetivo tan alto”.

“Me dio una gran mano porque me sacó un nivel de estrés muy alto que estaba viviendo, a tomarme las cosas con otra mentalidad, a tener paciencia”, relata Mario Mocchia, productor de seguros. Cuando tenía 14 años viendo el programa “El deporte y el hombre”, él supo que quería entrenar, pero no fue hasta hace 12 años que lo pudo hacer seriamente. “Por estrés me dijeron: o clínica o hacés lo que te guste, y ahí empecé”.

Lozano dice que la competición confirma que “la mente no tiene límites”. “Esta prueba de resistencia es un ejercicio por lo menos 50% mental, basta con decir ahí quiero estar o ahí quiero llegar y el resto del ser se ajusta, el cuerpo y el espíritu. Y creo que para la vida, en lo personal y laboral, lo importante es tener el objetivo claro, declararlo y unir el compromiso y las herramientas para lograrlo”.

CAMBIOS

El Ironman, según quienes los practican, deja huellas en todos los aspectos humanos. Pero sobre todo, en la mentalidad. “Veinte veces el cuerpo te dice basta, pero la cabeza te dice seguí, y seguís. En cada corredor hay un por qué hacer esa carrera”, afirma Patrone. Por su parte, Cáceres añade: “No es el mismo el tipo que se preparó que el que lo terminó. No es la misma persona. La enseñanza que te deja ese proceso es lo que seduce. Porque cuando te metés, sabés que no es para cualquiera”.

En el mismo sentido, Lozano concluye: “Te puedo decir que si bien tardé mucho ya que el contexto del clima y altura no era justamente acorde a mi entrenamiento, ya que estaba bajo unos abrazadores 42 grados centígrados y montañas, cruzar esa meta en Cartagena, Colombia, fue uno de los mejores momentos en mi vida y en mis logros personales”.

TIPS PARA SER UN “HOMBRE DE ACERO”

1| Entrená todos los días. No importa la intensidad, lo importante es incorporar el hábito o la rutina. Si practicás más de un deporte, lo ideal es tratar de balancear, logrando complementarlos, y reducir el desgaste físico. Llevar registro de la evolución de los resultados.

2| Gestioná entrenamientos largos y cortos. No corras siempre la misma distancia, a veces tendrás que hacer pasadas, a veces cuestas, a veces mantener el ritmo y en otras hacer un fondo largo. Lo importante es tenerlo planificado de acuerdo con la meta que tendrás por delante.

3| La alimentación es importante. La ingesta de calorías y la dieta balanceada debe ser acorde con el ejercicio. Eliminá las frituras e incorporá carbohidratos, proteínas, frutas y verduras.

4| Gestioná el tiempo. Entrenar todos los días implica quitarles tiempo al trabajo y la familia, entre otras actividades. Acostate temprano y madrugá para aprovechar el resto del día, tanto en la semana como sábados y domingos.

5| Ponerse metas. Preparar un triatlón full lleva unos dos años. Es por eso que antes de lanzarse a la competencia completa es recomendable ir experimentando distintas pruebas, como pueden ser carreras cortas o más largas, o incluso ya medio Ironman, antes de la competición final.

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