Manejar + SMS = S.O.S

Abril 5, 2013
Publicado en Aprendizaje, Bienestar, General, Principios, Tendencia

Una campaña sobre los riesgos de manejar y escribir mensajes con el celular.

Un poco exagerada (las 3 dejan de ver el camino) y seguramente fuente de críticas. Lo importante es que muestra lo que realmente pasa en el caso que “ese” día no tengas esa suerte que tuviste otras veces…

Según un estudio realizado por el grupo Pew Research entre 2009 y 2010 en EE.UU. reporta que del número total de personas que tenían un smarthpone, 58 por ciento de los adultos y 66% de los adolescentes los usa para enviar mensajes de texto.
Con estos altos porcentajes entre la población por el uso del SMS, muchos llevan este habito al momento de manejar. El mismo sondeo de Pew revela que el 34% de los adolescentes afirma mandar mensajes mientras conduce, en tanto que un 47 por ciento de los adultos lo hace también.

En 2008 la NHTSA en EE.UU. reportó que cerca de 6.000 accidentes y cerca de medio millón de lesiones se debieron a colisiones causadas por conductores que estaban distraídos.
El análisis no estaba enfocado en enviar mensajes, pero sí mostraba la seriedad del conducir despistado.

En 2009, la revista Car and Driver de EE.UU. realizó una prueba de manejo con su editor en eje y un pasante para consentir o reprobar, que mandar mensajes de texto mientras se maneja era más peligroso que hacerlo alcoholizado.

La primera parte del experimento fue medir los tiempos de reacción de los dos conductores mientras conducían sobrios sin ninguna distracción, después mientras leían y mandaban mensajes con sus celulares. Una luz montada enfrente del parabrisas simulaba un auto frenando enfrente de ellos.

El examen medía el tiempo de respuesta que el conductor tenía para pisar el pedal del freno, al momento de mandar mensajes y cuando aparecía la luz de freno falsa.

El ejercicio se realizó a dos velocidades, la primera a 56 Km/h y el segundo a 112 Km/h. Ambos conductores tardaron mucho en responder mientras leían y enviaban SMS, que cuando no tenían ninguna distracción.

Después en la segunda etapa de la prueba, los dos conductores consumieron alcohol hasta alcanzar el límite legal de intoxicación permitido para manejar en su estado.
Después de realizar los mismos ejercicios mientras manejaban alcoholizados, los tiempos de respuesta del editor y el becario fueron mucho mejores, comparados a cuando estaban mandando mensajes de texto y sobrios.



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